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Publicado el: 14/10/2021

La pérdida de visión puede afectar a personas de todas las edades

La pérdida de visión puede afectar a personas de todas las edades

De acuerdo a la OMS, en el mundo hay al menos 2.200 millones de personas con deterioro de la visión en diversos grados. En casi la mitad de estos casos, el daño se podría evitar con una atención oftalmológica oportuna. La Sociedad Chilena de Oftalmología hace un llamado a las personas a prevenir las enfermedades visuales, especialmente en niños y adultos mayores. Los hábitos saludables también contribuyen al cuidado de la salud visual.

Santiago, 14 de octubre de 2021.- Prevenir enfermedades que afectan a la visión en todas las etapas de la vida es el llamado que realiza este año la Sociedad Chilena de Oftalmología (Sochiof), en el marco de la conmemoración del Día Mundial de la Visión, cuyo lema este año es #AmaTusOjos.

La iniciativa, que se celebra anualmente el segundo jueves de octubre, es impulsada por la Agencia Internacional para la Prevención de la Ceguera (IAPB, en sus siglas en inglés), con el respaldo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y su objetivo es sensibilizar acerca de la importancia de la salud visual como un factor clave en el desarrollo de las personas.

Precisamente, la OMS publicó en 2019 el primer Informe Mundial Sobre la Visión, el que reveló que a nivel global hay al menos 2.200 millones de personas con deterioro de la visión en diversos grados y que en 1.000 millones de estos casos, el daño se podría evitar con una atención oftalmológica oportuna. El documento puso de manifiesto que el envejecimiento de la población y los cambios en los estilos de vida son algunos de los principales factores que impulsan el aumento del número de personas con deficiencia visual. Sumado a lo anterior, la pandemia es otro factor que contribuirá en el incremento de los casos de problemas visuales a nivel global.  “El objetivo de este día es crear conciencia en la población respecto a que la mayoría de las causas de pérdida visual son prevenibles o curables si se detectan y manejan en forma precoz”, señala el Dr. Fernando Barría, presidente de la Sociedad Chilena de Oftalmología.

En Chile, se estima que existirían entre 650 mil a 850 mil personas con deficiencia visual y unas 80 mil personas ciegas. Al respecto, el Dr. Fernando Barría, explica que “las causas de ceguera en nuestro país son las mismas que en la mayoría de los países del mundo, siendo las más frecuentes la catarata y el error refractivo, ambas reversibles, y en segundo lugar están las causas irreversibles, como la retinopatía diabética, el glaucoma y la degeneración macular relacionada con la edad”.

Respecto a las medidas para enfrentar esta situación, el presidente de la Sochiof destaca que “el desarrollo de estrategias GES en salud pública en catarata, diabetes y error refractivo, así como la implementación de las unidades de atención primaria en todo el país han permitido reducir las brecha de atención de la población”.

Por su parte, el director del Departamento de Salud Visual de la Sochiof, Dr. Gonzalo Vargas, explica que en Chile el manejo de la catarata está incluido dentro de las garantías GES, lo que permite una cirugía en caso de ser necesario y el programa de Junaeb permite detectar escolares con deficiencia visual asociado a un error refractivo, entregándoles lentes en caso de que los requieran. Los vicios de refracción se abordan en forma integral en los mayores de 65 años como garantía GES, y entre la edad escolar y menores de 65 años en la atención primaria y en las Unidades de Atención Primaria Oftalmológica.

“Se operan más de 80.000 cirugías de catarata a nivel país, lo que ha permitido probablemente eliminar la ceguera por catarata, lo que es un gran logro de salud pública”, destaca el Dr. Vargas.

GLAUCOMA Y RETINOPATÍA DIABÉTICA

El foco de la preocupación está en las causas de ceguera irreversible, especialmente en el glaucoma y la retinopatía diabética que deben detectarse en forma precoz para evitar una pérdida visual, considerando que son asintomáticas sin afectar la visión hasta una etapa muy avanzada e irreversible.

El glaucoma es una enfermedad crónica que daña el nervio óptico, asociada en muchos casos a un aumento de la presión intraocular, provocando pérdida gradual y progresiva de la visión. El Dr. Vargas advierte que “no produce síntomas en sus etapas iniciales, por lo que las personas consultan cuando gran parte de su visión está comprometida”. De no ser tratada, conduce en la mayoría de los casos inexorable e irreversiblemente a la ceguera. Es la causa principal de ceguera en personas mayores de 60 años.

La ceguera por glaucoma puede prevenirse si se trata en forma precoz. Se recomienda que las personas menores de 40 años se realicen chequeos preventivos cada dos o cuatro años. En tanto de los 40 a 54, cada uno a tres años, de 55 a 64 cada uno o dos años y después de los 65 cada seis meses o una vez al año.

“Es importante que la gente tome conciencia acerca de la existencia de esta enfermedad que no presenta síntomas, ya que su detección temprana y tratamiento oportuno puede evitar que se llegue a la pérdida de la visión. Es vital realizarse los controles oftalmológicos en forma periódica, puesto que aunque no existe cura sí podemos diagnosticarlo a tiempo y frenar su progresión”, explica el Dr. Vargas.

Respecto a la retinopatía diabética, según el mismo Informe Mundial de la Visión de la OMS, esta enfermedad afecta a 146 millones de personas a nivel global. Causada por la diabetes, es una enfermedad producida por los altos niveles de glucosa, que dañan la retina, el tejido ocular que recibe los rayos de luz para luego transmitirlos al cerebro, donde se interpretan como imágenes. “Los vasos sanguíneos que irrigan la retina se hinchan, revientan o se tapan. Como consecuencia, se producen hemorragias retinales o un desprendimiento de retina, lo que lleva a una pérdida de visión irreversible”, explica el Dr. Iván Sepúlveda, presidente de la Sociedad Chilena de Retina y Vítreo.

La retinopatía diabética es una patología que no causa síntomas en sus etapas tempranas. Ya en fases avanzadas, aparecen puntos flotando en la visión, visión borrosa, áreas oscuras en el campo visual, mala visión nocturna y percepción de colores descoloridos. “La retinopatía diabética es una enfermedad  prevenible con un buen control glicémico. Es fundamental que anualmente las personas con diabetes se realicen un examen de fondo de ojo para diagnosticar si existe alguna alteración en la retina producida por la diabetes”, señala el Dr. Sepúlveda.

Los tratamientos dependen del grado de avance de la patología. Existe cirugía con láser, vitrectomía o inyección con medicamentos. Estas terapias buscan evitar el crecimiento de vasos anormales en la retina que pueden provocar hemorragias intraoculares.

SALUD VISUAL EN LOS NIÑOS

La salud visual en la infancia es también motivo de preocupación. En este grupo, la ambliopía u “ojo vago” es uno de los problemas visuales más frecuentes en los niños y niñas. Una situación que la mayoría de las veces los padres y profesores no advierten, ya que se puede presentar en un ojo de aspecto normal. “Ocurre cuando uno o ambos ojos envían una imagen borrosa al cerebro en el período en que se desarrolla la visión en los primeros años de vida, lo que hace que se acostumbre a ver de esa forma”, explica la Dra. Angélica Becerra, coordinadora del Centro Chileno de Estrabismo y Oftalmología Pediátrica (Cesop). “Los más pequeños no exteriorizan su mala visión, ya sea porque ven bien con un solo ojo o porque nunca han vivido la experiencia de ver bien”, agrega.

Las causas de la ambliopía pueden ser por estrabismo, es decir uno o ambos ojos desviados, un error refractivo que se corrige con lentes recetados por un oftalmólogo, o provocadas por una enfermedad que obstruye el eje visual, como por ejemplo una catarata congénita, un leucoma corneal o una ptosis o caída de párpado. Es por ello que la Dra. Becerra recalca que el chequeo visual a los 4 años de edad resulta fundamental para detectar cualquier problema que pueda estar asociado a la ambliopía, aunque no existan antecedentes familiares. “Se recomienda una evaluación antes de esta edad a niños con antecedentes familiares de patologías como catarata congénita, altas ametropías o estrabismo”, enfatiza.